miércoles, 19 de noviembre de 2014
La via lactea, una agitada evolucion.
Cuando hablamos del pasado del Universo o de cómo se formo nuestra galaxia hemos de referirnos siempre a las continuas teorías que en múltiples ocasiones lo único que consiguen es liar más las cosas. Ahora, un equipo de científicos liderados por Ivan Minchev del Instituto Leibniz de Astrofísica de Potsdam (AIP), ha encontrado una manera de reconstruir la historia evolutiva de nuestra galaxia, la Vía Láctea, a un nuevo nivel de detalle. La investigación de un conjunto de datos de las estrellas cercanas al Sol fue decisiva para los resultados ahora publicados. Los astrónomos estudiaron cómo los movimientos verticales de algunas estrellas, el de aquellas que se desplazan perpendicularmente al disco de la galaxia, dependen de sus edades. Debido a que una determinación directa de la edad de las estrellas es algo casi imposible, en su lugar analizaron la composición química de las estrellas, lo que permite establecer que el aumento en la proporción de magnesio frente al hierro (Mg/Fe) apunta a una edad mayor de las estrellas. Para este estudio, el equipo de Ivan Minchev aprovechó de datos proporcionados por el estudio de estrellas cercanas al Sol mediante el RAdial Velocity Experiment (Experimento de Velocidad RAdial o RAVE). Los científicos se toparon con que la idea de que cuanto más antigua es una estrella, más rápido se mueve hacia arriba y hacia abajo a través del disco, no se aplicaba a las estrellas con las más altas proporciones de magnesio a hierro. Contrariamente a lo esperado, los científicos observaron una caída extrema en la velocidad vertical de estas estrellas. Para entender estas sorprendentes observaciones, los científicos realizaron una nueva simulación informática de la Vía Láctea, lo que les permitió examinar el origen de estos movimientos lentos de las estrellas más viejas. Después de estudiar el modelo, se encontraron con que las pequeñas colisiones galácticas podrían ser las responsables. Una de las teorías de la evolución de la Vía Láctea señala que esta ha colisionado en múltiples ocasiones con otras galaxias más pequeñas a lo largo de su historia. Estas colisiones no son muy efectivas a la hora de alterar las regiones masivas cercanas al centro galáctico. Sin embargo, pueden desencadenar la formación de los brazos espirales y como consecuencia desplazamientos de las estrellas que se encuentran en el centro de la galaxia hacia regiones exteriores, donde está el Sol. Este proceso de “migración radial” es capaz de transportar hacia afuera estrellas viejas (con altos valores de la relación entre el magnesio y hierro) y con bajas velocidades hacia arriba y hacia abajo. Por lo tanto, la mejor explicación de por qué las estrellas más viejas cercanas a nuestro Sol tienen muestran estas pequeñas velocidades verticales es que fueron obligadas a abandonar el centro de la galaxia por las continuas colisiones galácticas. De esta forma, la diferencia de velocidad entre esas estrellas y las nacidas cerca del Sol revelan cuantas galaxias pudieron llegar a fusionarse con la Vía Láctea y cuáles eran sus masas. “Nuestros resultados nos permitirán trazar la historia de nuestra galaxia con una mayor precisión nunca antes lograda. Mirando la composición química de las estrellas que nos rodean y la rapidez con que se mueven, podemos deducir las propiedades de las galaxias satélites y su interacción con la Vía Láctea durante toda su vida útil. Esto puede llevar a una mejor comprensión de cómo la Vía Láctea puede haber evolucionado en la galaxia que vemos hoy” comento Ivan Minchev
Como es la via lactea?
Si pudiéramos observar la Vía Láctea desde fuera de ella, veríamos el centro abultado, amarillo y brillante, con forma de balón de rugby, y un delgado disco de color azulado girando alrededor.
La Vía Láctea tiene forma espiral barrada, como un molinillo. Se cree que en el centro hay un agujero negro, que los científicos llaman Sagitario A. El centro no es redondo, sino algo alargado. Cerca de él están las estrellas más viejas, rojas y amarillas.
Del centro nacen cuatro brazos: Brazo de Perseo, Brazo de Orión, Brazo de Sagitario y Brazo de Cruz Centauro. Forman un disco que gira lentamente en espiral. En los brazos están las estrellas más jóvenes, las blancas y azules. También hay muchas nebulosas, donde se forman nuevas estrellas. El Brazo de Sagitario es el más brillante de todos.
La Vía Láctea es una galaxia grande. Mide 100.000 años luz de diámetro y contiene más de 200.000 millones de estrellas. Su gravedad es tan poderosa, que atrae a otras galaxias cercanas más pequeñas.
La Tierra está a 25.000 años luz del centro de la galaxia, en una zona poco poblada del Brazo de Orión. Nuestro Sistema Solar tarda 225 millones de años en dar una vuelta completa a la Vía Láctea.
Por qué se llama VIA LACTEA?
De noche, la Vía Láctea se ve como una franja blanca que cruza todo el cielo. En latín, Vía Láctea significa camino de leche. Según la mitología griega, el dios Zeus tuvo un hijo con una mortal. Cuando Hera, su mujer, se enteró, arrancó el bebé de brazos de su madre mientras lo amamantaba. La leche se derramó y cayó por el cielo.
A la Vía Láctea también se le llama el Camino de Santiago, pues servía de guía a los peregrinos que iban a Santiago de Compostela. Compostela significa campo o camino de la estrella.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)